DeSmeMoRias...me Lo estOy pEnsanDo |
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Se muestran los artículos pertenecientes al tema pesamientos varios. En estos días se repiten hechos, historias que ya conozco y que me suenan a familiares, extrañamente me siento fuera y observo, por fin puedo disfrutar de la sabiduría que me dio sufrir en mis carnes la misma vieja historia.. Dicen que cuando el barco se hunde el capitán siempre permanece el ultimo,, en algunos casos, y con algunos animales, es fácil prever quien nadará mas rápido.. Quiero perderme en tu mirada, en el azul del cielo, en el mar, sentir tu abrazo profundo, a través de tu mirar, perderme, naufragar, y volver a zozobrar acercándome a la orilla para sentir la serenidad que tu mirada me inspira, cuando me quieres mirar. Hay momentos en los que tengo la seguridad, de que se irá, Hay momentos en los que entiendo que cada uno es lo que es, Yo, aprendiz de filosofo de tierra adentro, que soñó con ser sirena, Un sueño nunca deseado que solo el me hizo soñar El, marinero libre, al que mece la mar Necesitado de sus abrazos y de su inmensidad. Hay momentos en los que tengo la seguridad, de que se irá. Me escapo para contar miedos, sacarlos y así vencerlos. Miedo a perder el sonido del vaivén de las olas, a añorar mi mirada cuando busca el azul del mar, perdido en el fondo del callejón. Miedo a que el azul de sus ojos pierda su profundidad, al alejarlo de su mar. Miedo a su añoranza unida a la mía. Miedo a ganar perdiendo. Miedo sin más. La irritación es innecesaria: irritarse supone darles a los demás el poder de interferir en nuestras vidas. Es indispensable dejar este sentimiento de lado. Lo que los demás hagan no puede de ninguna manera desviarnos de nuestra única alternativa en la vida: el encuentro con el infinito. Me parece una buena forma de enfocar las cosas, ahora solo queda lograrlo… Vuelvo a mis habituales reflexiones. Y a buscar lo adecuado, adecuado para mí, claro. ¿Qué hacer cuando sabes que intentan cuando menos herirte? ¿Qué hacer aun sabiendo que no te hieren? Los acusas de su intento, les demuestras que no te hacen daño, o simplemente dejas que ocurra y llegué momento y las posibilidades. No se que es lo mas justo, por que si demuestro que en el fondo su actitud me parece infantil, tal vez crean que me molestan, y si en el fondo mi deseo es echármelos a la cara es porque lo que finjo que no me duele, si hace daño. Así que después de análisis (ja ja) decido que es mejor sentir de verdad que no me importa, dejar que los demás decidan y actúen con su propia conciencia, y trabajar para que mi ego sea capaz de entender que cada cual es libre de decidir lo que cree mejor, o lo que al final se resume en, todo depende del cristal con el que se mire. Así que prefiero seguir mirando y dejar mirar, no estoy yo para salvar al mundo, me basta con salvarme yo y los míos…. Normalmente, con el tiempo, compruebas que las cosas que viviste y sentiste a veces carecían de una percepción global, visión que yo, solo el tiempo consigo. Y cuando llega, compruebas como existe un antes y un después, lamentablemente muy distintos. La distancia te descubre pequeñas diferencias que tal vez no te planteases, o no fuiste capaz de ver en su momento, quizás porque tus sentimientos te lo impedían, quizás en el mejor de los casos para mi, porque no tenias toda la información.. Para mi es mejor descubrir que quizás me equivoque en mis creencias porque no sabia “todo” que por que creí saberlo y me equivoque. Se que el resultado es el mismo, pero para alguien como yo, con una eterna lucha por ser justa en sus percepciones y creencias, descubrir que pecó de imprudente, egoísmo o simplemente orgullo es algo duro. Y no es que me crea mejor, ni mucho menos, ¡ojala estuviese libre de ello¡ solo que intento una y otra vez al menos no engañarme a mi misma.. Así que en la distancia he aprendido más de lo que pensé jamás. He llorado lo que quizás nunca pensé que lloraría, y he aprendido a querer a quien pensé que odiaba… y a echarlo de menos. Hoy mas que nunca, te eche de menos, papa. A veces creo que peco en todo, en sobra y en defecto, en preocuparme y en no querer saber, en intentar y en estar ya cansada de lo mismo. A veces creo que todo en esta vida tendría que venir con instrucciones, ahora si, y ahora y de esta forma no. A veces creo que la única que la única que siempre se equivoca soy yo. A veces, a veces nada de todo esto me importa En este mundo tan duro, damos por hecho tantas cosas, que la realidad a veces da vergüenza. Tener regalos de cumpleaños, una habitación propia, un ordenador, y hasta un poco de dinero para tus gastos. Supongo que el consuelo del tonto, siempre existió. Pero a mi ese consuelo me recuerda a una realidad no tan lejana, ni tan imposible. Hay quien hace listas de regalos, que se le deben dar. Y hay quien con el regalo de tener a los suyos no necesita más de felicidad. Aun así, si te consuelas con poco eres un bobo, pudiendo picar más alto. Y si esa altura supera tus límites, te sientes un desgraciado por lo que no tienes. Difícil solución en un duro mundo, donde los limites no existen. |