
Esta mañana el desanimo despertó conmigo. Como un puñal clavado
en mi estomago me hizo despertar con ganas de seguir soñando y no
vivir esta realidad.
La realidad que me obliga a sonreír ante la adversidad, a decirme
una y otra vez que le doy importancia a lo que no tiene. Y que he
de aprender a llevar las adversidades con la mejor de mis sonrisas.
En realidad estoy harta de tanta lucha cotidiana, de la que los
demás parecen superar sin problemas y para mi se convierte en montaña….
Un día mas repartiendo un sueldo que no llega, nada de mirar al
futuro ni hacer planes de días mejores, porque hoy no se si llegara
el sustento mas allá de la compra semanal..
Si, se que seguro habrá quien lo pase peor aun, pero ya no me
consuela, estoy harta de hacer malabares sin encontrar mas
recompensa que la practica cada vez mas difícil..que me hará se
toda una gran artista del juego.
Quiero vivir sin pensar que puedo o no gastar, sin tener cargo
de conciencia por permitirme un capricho innecesario y sin tener
miedo a que algún día las mazas de mi juego se caerán